Síndrome del impostor | ¿Lo estás sufriendo?

Síndrome del impostor

El síndrome del impostor es un conflicto psicológico en el que la persona, por más habilidades que tenga, es incapaz de reconocerlas y valorarlas como merece e infravalora los logros, quitándoles mérito y dudando de sus propias capacidades.

A pesar de que haya pruebas de sus capacidades, cuesta ver el resultado positivo e incluso la persona se puede considerar «un fraude» (de ahí el nombre del síndrome del impostor) al sentir que no lo hace correctamente o que su desempeño nunca es suficiente.Desmerece sus logros y no se siente satisfecho/a con lo que consigue, teniendo la creencia de que no es apto/a para las actividades que lleva a cabo. Se puede aplicar tanto en el ámbito laboral como en el personal.

El síndrome del impostor te lleva a sentir que no mereces los logros que tienes en tu vida, sientes que tus habilidades no son suficientes, que no estás preparado/a, que no lo haces suficientemente bien. Dudando continuamente de tus capacidades y habilidades.

  • Autoestima baja.
  • Falta de seguridad y confianza en uno mismo.
  • Inseguridades causadas por experiencias vividas anteriormente, que no han sido sanadas.
  • Haber recibido muchas críticas durante la infancia y la adolescencia.
  • Creencias arraigadas de cómo se puede llegar al fracaso si no se toman buenas decisiones (lo que crea miedo a decidir y presión ante ese posible fracaso).
  • Presión excesiva durante la infancia y adolescencia por cumplir expectativas.

Principales síntomas del síndrome del impostor

  • Insatisfacción constante.
  • Sentimiento de NO merecimiento.
  • Temor constante de ser visto como un fraude.
  • Dudas recurrentes acerca de las capacidades propias y habilidades.
  • Tristeza, depresión y desesperanza, asociados a que nunca alcanzarán sus metas y sueños.
  • Expectativas de fracaso ante situaciones importantes.

¿Cómo gestionarlo?

Cuando está muy arraigado es mejor trabajarlo en terapia porque hay creencias limitantes que es importante desmontar y transformar por otras sanas.

Pero puedes aplicar los siguientes pasos:

  1. Identifica los pensamientos que tienes de «impostor». Ponlos por escrito. Y piensa si tienes la certeza absoluta de que sean verdad y qué pruebas reales tienes de ello.
  2. Cambia el enfoque qué les estás dando. Usa otras palabras. El lenguaje crea realidades. Podemos decir las cosas de un modo que sea menos destructivo y dañino.
  3. Apunta qué fortalezas, capacidades y habilidades tienes. Si salen pocas, piensa en situaciones que han salido bien, y qué recursos usaste en esas situaciones.
  4. Afronta el momento que te da miedo. Posponiéndolo, lo agrandamos más, le damos más peso del que tiene.

Eres capaz de todo mientras una única persona no dude de TI. Y esa persona eres TÚ.
Eres tu mejor apoyo porque solo tú sabes lo que te ha costado recorrer tu camino.
No dejes de creer en ti, y si necesitas ayuda, no dudes en pedirla.

¿Te sientes identificado/a?

¿Estás sufriendo el síndrome del impostor?

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Sobre Mireia Muñoz
Sobre Mireia Muñoz

Realizo terapia desde hace 14 años, imparto talleres de formación, charlas de educación sexual y talleres de meditación y tantra emocional.

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